
¿Te quedaste sin papel, ramitas y todo está húmedo?
Sabemos cómo es.
Llegás a un quincho que no es el tuyo, el carbón está medio húmedo, no encontrás ni un pedazo de cartón y la familia ya tiene hambre.
El mismo asado. Dos realidades distintas.
¿En cuál de las dos te reconocés?
ANTES
- 40 minutos peleando el fuego antes de empezar
- Papel, cartón y líquido inflamable por todos lados
- Humo en la cara hasta marearte soplando
- La familia esperando mientras vos renegrís
- El fuego que se apaga justo cuando creías que prendió
- Vergüenza frente a los invitados
DESPUÉS
- Brasas listas en menos de 10 minutos
- Sin papel, sin cartón, sin líquidos — solo el FARGEN™
- Control total del fuego desde el primer intento
- La familia te mira con otro respeto
- Fuego potente y parejo desde el arranque
- Sos el asador que todos quieren en su mesa
Pasá al otro lado de la parrilla.
QUIERO MI FARGEN™ →Nuestros clientes aman nuestros productos
"Siempre hacía el fuego con cartón y me llevaba una eternidad. Con FARGEN en menos de diez minutos ya tenía las brasas listas. Parece una pavada, pero cambia completamente el asado." Carlos M. — Córdoba
“No sabía si realmente hacía diferencia, pero después del primer uso entendí por qué tanta gente lo recomienda. Ahora prender el fuego dejó de ser un problema.”— Martín G., 43 años — Rosario
“Se nota que está hecho para durar. Las terminaciones son excelentes y funciona exactamente como prometen.”— Sebastián L., 39 años — Mendoza
“Pensé que iba a quedar guardado como otro accesorio más, pero hoy lo uso cada vez que hago un asado.”— Nicolás A., 34 años — Mar del Plata
“Me cansé de soplar humo durante años. Con FARGEN tengo las brasas listas muchísimo más rápido y sin renegar.”— Pablo C., 47 años — Santa Fe
“No necesitás aprender nada raro. Lo prendés, esperás unos minutos y las brasas ya están listas para cocinar.”— Carlos V., 28 años — La Plata
“Se lo regalé a mi marido para su cumpleaños y ahora no hay asado en el que no lo use. Fue un regalo que realmente terminó aprovechando.”— Mariana G., 38 años — Buenos Aires
"Siempre hacía el fuego con cartón y me llevaba una eternidad. Con FARGEN en menos de diez minutos ya tenía las brasas listas. Parece una pavada, pero cambia completamente el asado." Carlos M. — Córdoba
“No sabía si realmente hacía diferencia, pero después del primer uso entendí por qué tanta gente lo recomienda. Ahora prender el fuego dejó de ser un problema.”— Martín G., 43 años — Rosario
“Se nota que está hecho para durar. Las terminaciones son excelentes y funciona exactamente como prometen.”— Sebastián L., 39 años — Mendoza
“Pensé que iba a quedar guardado como otro accesorio más, pero hoy lo uso cada vez que hago un asado.”— Nicolás A., 34 años — Mar del Plata
“Me cansé de soplar humo durante años. Con FARGEN tengo las brasas listas muchísimo más rápido y sin renegar.”— Pablo C., 47 años — Santa Fe
“No necesitás aprender nada raro. Lo prendés, esperás unos minutos y las brasas ya están listas para cocinar.”— Carlos V., 28 años — La Plata
“Se lo regalé a mi marido para su cumpleaños y ahora no hay asado en el que no lo use. Fue un regalo que realmente terminó aprovechando.”— Mariana G., 38 años — Buenos Aires
“Siempre terminábamos esperando a que se hicieran las brasas. Ahora todo arranca mucho más rápido y podemos sentarnos a disfrutar antes.”— Laura P., 45 años — Córdoba
“No sabía si iba a hacer tanta diferencia, pero la verdad es que simplifica muchísimo prender el fuego. Vale completamente la pena.”— Carolina R., 36 años — Rosario
“Lo compramos para los fines de semana en familia y terminó siendo uno de esos productos que siempre usamos. Muy buena calidad.”— Verónica M., 49 años — Mendoza
“Me gustó porque no hace falta estar veinte minutos peleando con el fuego. En pocos minutos ya está todo listo para empezar el asado.”— Paula S., 34 años — Santa Fe
“Lo que más me sorprendió fue la calidad. Cuando lo tuve en la mano me di cuenta de que no era un producto descartable.”— Fernando S., 45 años — Neuquén
“Hace asados casi todos los fines de semana y puedo decir que fue una de las mejores compras para el quincho.”— Gustavo P., 54 años — Córdoba
“No necesitás aprender nada raro. Lo prendés, esperás unos minutos y las brasas ya están listas para cocinar.”— Carlos V., 41 años — La Plata
“Siempre terminábamos esperando a que se hicieran las brasas. Ahora todo arranca mucho más rápido y podemos sentarnos a disfrutar antes.”— Laura P., 45 años — Córdoba
“No sabía si iba a hacer tanta diferencia, pero la verdad es que simplifica muchísimo prender el fuego. Vale completamente la pena.”— Carolina R., 36 años — Rosario
“Lo compramos para los fines de semana en familia y terminó siendo uno de esos productos que siempre usamos. Muy buena calidad.”— Verónica M., 49 años — Mendoza
“Me gustó porque no hace falta estar veinte minutos peleando con el fuego. En pocos minutos ya está todo listo para empezar el asado.”— Paula S., 34 años — Santa Fe
“Lo que más me sorprendió fue la calidad. Cuando lo tuve en la mano me di cuenta de que no era un producto descartable.”— Fernando S., 45 años — Neuquén
“Hace asados casi todos los fines de semana y puedo decir que fue una de las mejores compras para el quincho.”— Gustavo P., 54 años — Córdoba
“No necesitás aprender nada raro. Lo prendés, esperás unos minutos y las brasas ya están listas para cocinar.”— Carlos V., 41 años — La Plata